viernes, 14 de septiembre de 2012




9. Secretos positivos de la salud y la energía

Dios quiere que usted disfrute de lo mejor de su vida durante toda su vida.
¿Tiene su vida una calidad vibrante o  goza únicamente de salud parcial?
¿Se le ha agotado la energía dejándolo cansado y exhausto?
Creo que mi buena salud y mi gran energía, son el resultado de basar mi vida en leyes espirituales y principios que se encuentran en la biblia.   Siempre he enseñado que la fe es un camino importante para una buena vida y saludable.  Los que utilizan y desarrollan el factor Fe pueden:
Aliviar los dolores de cabeza.  Aumentar la creatividad, especialmente cuando se está experimentando alguna especie de bloqueo mental.   Vencer el insomnio.  Controlar los ataques de pánico.   Reducir la tensión emocional general y alcanzar mayor paz interior.


El factor fe, debe emplearse juntamente con la medicina moderna.
Dijo un psiquiatra: “Las actitudes son más importantes que los hechos”
Permítanme contarles el caso de una mujer cuya vida cambió por completo.  Apenas llegaba a los treinta y cuatro años de edad, debido a quebrantos de salud, no podía dedicarse a los quehaceres domésticos y se consideraba demasiado delicada para tener un hijo.

El marido ya se había resignado tristemente a la idea de que tenía unas esposas semi-inválida cuya expectativa de vida era limitada.  Un día leyendo la biblia, tuvo una idea que la sorprendió: La salud corporal se puede fortalecer o debilitar, ganarla o perderla, según la actitud de cada persona.

Un día de primavera, caminaba por una calle tranquila, de pronto ella se detuvo exclamando: ¡ya lo veo, lo veo, eso es! ¡Es la fuerza vital!  ¿Qué fuerza vital, de qué estás hablando?    Ella le señaló las hojas que empezaban a brotar, la hierba que se volvía verde. ¡Esa es la fuerza vital dijo!
Dijo en alta voz: Afirmo que la fuerza vital de Dios, me está recreando.  Salud, energía, vitalidad y nueva vida está renovando en mi lo mismo que en los árboles, las hiervas y las flores.

Con un acto de intenso pensamiento, fe, afirmación y confianza, esta mujer comenzó el proceso de semiinválidez.  Adquirió con el tiempo una salud y energía que le permitieron llevar una vida notable de noventa y seis años de edad.
Para captar esa fuente inagatable de energía, afirme en voz alta las siguientes palabras:  Yo soy vigoroso.  Estoy lleno de vida.  Soy feliz.  Soy entusiasta.
Dios quiere que usted esté bien, lleno de vida, vigor durante toda su vida.  Créalo.  La biblia lo confirma: Queridísimo, yo deseo que tu prosperes en todas las cosas y que tengas salud. (3 S. Juan 2)


Aprende esto: Si el alma y la mente se mantienen libres del mal y de los pensamientos y actitudes  negativos, el cuerpo permanecerá sano.   La enfermedad del alma por el contrario, puede causar la muerte.
Siendo joven y pastor de una iglesia, fue cuando comprendí claramente esta relación.  Fui llamado al hospital para visitar a un enfermo.  Al cual el médico agregó; que no entendía por qué no reaccionaba con el tratamiento se le aplicaba, “parece que hay algo que obstaculiza mis esfuerzos por curarlo”, dijo.
 Cuando entré, tuve la impresión de que era víctima de una dolencia espiritual, un estado de ánimo.  Le dije: ¿hay algo que tal vez le esté turbando la conciencia?
“Sí, si hay.  Soy un pecador y un hipócrita, si la gente realmente me conociera, nadie me respetaría”.  Escuché la relación de los pecados que había cometido, y enseguida pidió humildemente perdón.  Cuando terminó le dije que Dios lo amaba y lo había perdonado.  Murmuro: “Ahora me siento mucho mejor”.


Se restableció el equilibrio entre cuerpo, mente y alma; fue sanado.
Adquirimos salud en el momento en que la mente tiene pensamientos saludables y el alma esta moralmente limpia.


En un estudio clínico, sufrían una enfermedad según el médico: ellos dejaban  destilar en su cuerpo los pensamientos enfermizos de la mente. Conserve en armonía y equilibrio los tres elementos básico su ser; cuerpo, mente y alma, y recuerde que la buena salud surgirá cuando estos elementos funcionan en armonía.


Escogemos constantemente entre lo positivo y lo negativo.  Podemos escoger un método de vida que nos traiga felicidad, o podemos elegir lo contrario.  Todos los días al levantarse tiene las posibilidades de elegir.  De un lado las actitudes positivas: entusiasmo amor, fe, esperanza; por el otro, temor, odio, preocupación.  Estas actitudes se apoden de usted hasta producir resultados negativos: perdida de energía, perdida de creatividad, perdida de entusiasmo finalmente perdida de la salud.

Conocí a una mujer cuyo padre falleció a los ochenta y siete en un accidente al cruzar la carretera.  Los médicos le dijeron a la hija; “su padre tenía toda clase de enfermedades potenciales que habrían podido progresar.  Lo cierto es que se debería haber muerto hace veinte años; pero usted nos dice que permanecía activo y enérgico, es sorprendente.
La mujer les dijo: “Mi padre tenía costumbre de decir todas las mañanas: “¡hoy va a hacer un día esplendido!”  Es obvio que dentro de este hombre operaba una fuerza vital.   Su fe, vitalidad, entusiasmo y amor a la vida eran más poderosos que las fuerzas negativas de la enfermedad.


Mañana sitúese frente a una ventana abierta, y diga en voz alta:
Gracias te doy señor, porque estoy vivo.  Gracias por mi familia y mis amigos.  Hoy va a hacer un nuevo día.

Una vez después de pronunciar un enérgico discurso de cuarenta y cinco minutos, un periodista me preguntó: ¿Cuál es el secreto de su sorprendente energía? Y al final le dije: Está en el libro de Isaías, capitulo cuarenta, versículo treinta y uno.

Mas los que esperan en el Señor tendrán nuevas fuerzas;
se remontarán como las águilas; caminaran y no se cansarán.

Esto significa, desde luego, una actitud de fe en que será fortalecido, y conservado sano por Dios mismo.  Correrán y no se cansaran, caminarán y no se fatigarán. El resultado de remontarse es poder recorrer el duro y áspero sendero y seguir adelante.

Es importante leer la biblia, en ella se encuentran normas de salud espiritual y corporal.  He aquí tres sencillos compromisos de intención. Sígalos ellos cambiaran su vida.
1.      Leer un capítulo de la biblia cada día  2. Resuélvalo aprender de memoria un paisaje de la biblia cada semana.  3.  Dar gracias por la energía y la salud que poseo.

El Dr. Reilly tenía la costumbre de dar gracias todas las mañanas por todos los órganos de su cuerpo y pedirle a Dios que los bendijera a cada uno de ellos para que funcionaran perfectamente.  Toda su vida el Dr. R. permaneció sano y lleno de vida, hasta que una tarde cuando tenía noventa y cinco años de edad, mientras dormía, Dios se lo llevó.

Nuestra salud corporal se determina en gran parte por lo que pensamos habitualmente, y agregaba que hay que evitar todo comportamiento que contengan remordimiento o culpa.  Estos pueden sembrar en el alma la semilla de la enfermedad que le causa daño a la mente, y con el tiempo también al cuerpo.

Una señora me escribió una vez diciéndome; “Cuando venga a la ciudad por favor vea a mi marido” Su marido había perdido la vitalidad, y se quedaba sentado en una silla, mirando al vacio.

Un médico dijo que posiblemente el tuviera un cargo de conciencia, y que podría curarse si lo expulsara.  Le pregunté:” ¿Guarda usted algo en su conciencia que no le ha contado a nadie?’  Yo soy un pastor.  Poco a poco y una por una, empezó a contar las cosas que este hombre había hecho. Y que bien sabía que eran malas. Yo hice con las manos como si estuviera amontonado algo.   Entonces me preguntó -¿Qué está haciendo usted?

Estoy amontonando todas las cosas de su pasado que le pesan tanto en la conciencia. ¿ cómo se iba a sentir usted bien, con todo ese peso en la conciencia, en el alma?
Le dije enseguida que le pidiera perdón a Dios.  Y le aseguré que si lo hacia se pondría otra vez bien.  Hizo lo que le dije.  Después se puso de pie, levantó la cabeza y exclamó: “!Ah, que bien me siento ahora! ¡Gracias Dios mío!”  Ese fue el regreso del comienzo de su buena salud.

El poder curativo de Dios está disponible para cualquier mal que usted sufra.  El Dr. Paul T. dijo: La mayor parte de las enfermedades no se presentan como rayo.  Son en virtud de un deficiente régimen alimenticio, exceso de trabajo, y los conflictos morales que lentamente erosionan la vitalidad del paciente.

Uno de sus métodos importantes de curación es la alegría, y así dice la biblia, que “el corazón alegre es un excelente remedio”

Un individuo de edad media a quien llamare Steve, había sufrido dos ataques cardiacos pero vivía con el terror de que  el tercero no lo resistiría.  Le dije cuando se acueste; póngase la mano sobre el corazón e imagine que es la mano curativa de Jesús.  Este es un procedimiento poderoso, lo hizo y el temido tercer ataque nunca llegó.   Otro remedio eficaz es la esperanza.   Herbert H, dio un valioso consejo de salud y esperanza:
Fije en la mente qué es lo que quiere hacer y en seguida sin desviarse ira a su meta.  Mantenga la atención en las cosas grandes que desea hacer y cuando venga la oportunidad no la pierda.  Conserve una recta actitud menta.  Nos convertimos en aquello en que se ha fijado nuestro pensamiento.  Nunca piense que está derrotado.  Cambie los pensamientos negativos por positivos.
Un médico tenía un paciente de diecisiete años.  Todos los síntomas indican que es muy posible este joven fallezca antes de la madrugada.  Pero en realidad desde el punto de vista médico, no debía morir.  Lo que pasaba es que no tenía voluntad de vivir.  El necesitaba una transfusión de ideas sanas. Y así contrarrestar la enfermedad. Con una biblia un granjero, se arrodilló a la cabeza del enfermo, y durante largo tiempo estuvo leyendo pasajes de la fe, el amor, la esperanza, y la misericordia de Jesús.  El médico después dijo: a pasado la crisis la transfusión ha tenido éxito.
Co lo cual afirmamos que la fe sincera tiene un profundo valor curativo. 
La clase y la calidad de nuestros pensamientos, pueden dar como resultado una vida más larga.
El pensamiento más importante para la salud y la energía es el pensar en Dios.

Para tener una salud excelente, es necesario dar en la raíz del asunto; el secreto está en el poder de la mente, no lo busque en otro lado, ya que los pensamientos tienden a materializarse, es simple, puede usted estar enfermo o no estarlo, si su mente está mal entonces su cuerpo y alma también lo están. Reemplace sus pensamientos negativos por positivos, siga estos consejos y vivirá mucho. Y diga siempre al levantarse: ¡hoy va a hacer un día esplendido.

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