9. Secretos positivos de la salud y la energía
Dios quiere
que usted disfrute de lo mejor de su vida durante toda su vida.
¿Tiene su
vida una calidad vibrante o goza
únicamente de salud parcial?
¿Se le ha
agotado la energía dejándolo cansado y exhausto?
Creo que mi
buena salud y mi gran energía, son el resultado de basar mi vida en leyes
espirituales y principios que se encuentran en la biblia. Siempre he enseñado que la fe es un camino
importante para una buena vida y saludable.
Los que utilizan y desarrollan el factor Fe pueden:
Aliviar los
dolores de cabeza. Aumentar la
creatividad, especialmente cuando se está experimentando alguna especie de
bloqueo mental. Vencer el insomnio. Controlar los ataques de pánico. Reducir la tensión emocional general y
alcanzar mayor paz interior.
El factor
fe, debe emplearse juntamente con la medicina moderna.
Dijo un
psiquiatra: “Las actitudes son más importantes que los hechos”
Permítanme
contarles el caso de una mujer cuya vida cambió por completo. Apenas llegaba a los treinta y cuatro años de
edad, debido a quebrantos de salud, no podía dedicarse a los quehaceres
domésticos y se consideraba demasiado delicada para tener un hijo.
El marido
ya se había resignado tristemente a la idea de que tenía unas esposas semi-inválida
cuya expectativa de vida era limitada.
Un día leyendo la biblia, tuvo una idea que la sorprendió: La salud
corporal se puede fortalecer o debilitar, ganarla o perderla, según la actitud
de cada persona.
Un día de
primavera, caminaba por una calle tranquila, de pronto ella se detuvo
exclamando: ¡ya lo veo, lo veo, eso es! ¡Es la fuerza vital! ¿Qué fuerza vital, de qué estás hablando? Ella le señaló las hojas que empezaban a
brotar, la hierba que se volvía verde. ¡Esa es la fuerza vital dijo!
Dijo en
alta voz: Afirmo que la fuerza vital de Dios, me está recreando. Salud, energía, vitalidad y nueva vida está
renovando en mi lo mismo que en los árboles, las hiervas y las flores.
Con un acto
de intenso pensamiento, fe, afirmación y confianza, esta mujer comenzó el
proceso de semiinválidez. Adquirió con
el tiempo una salud y energía que le permitieron llevar una vida notable de
noventa y seis años de edad.
Para captar
esa fuente inagatable de energía, afirme en voz alta las siguientes
palabras: Yo soy vigoroso. Estoy lleno de vida. Soy feliz.
Soy entusiasta.
Dios quiere
que usted esté bien, lleno de vida, vigor durante toda su vida. Créalo. La biblia lo confirma: Queridísimo, yo deseo
que tu prosperes en todas las cosas y que tengas salud. (3 S. Juan 2)
Aprende
esto: Si el alma y la mente se mantienen libres del mal y de los pensamientos y
actitudes negativos, el cuerpo
permanecerá sano. La enfermedad del
alma por el contrario, puede causar la muerte.
Siendo
joven y pastor de una iglesia, fue cuando comprendí claramente esta relación. Fui llamado al hospital para visitar a un
enfermo. Al cual el médico agregó; que
no entendía por qué no reaccionaba con el tratamiento se le aplicaba, “parece
que hay algo que obstaculiza mis esfuerzos por curarlo”, dijo.
Cuando
entré, tuve la impresión de que era víctima de una dolencia espiritual, un
estado de ánimo. Le dije: ¿hay algo que
tal vez le esté turbando la conciencia?
“Sí, si
hay. Soy un pecador y un hipócrita, si
la gente realmente me conociera, nadie me respetaría”. Escuché la relación de los pecados que había cometido,
y enseguida pidió humildemente perdón.
Cuando terminó le dije que Dios lo amaba y lo había perdonado. Murmuro: “Ahora me siento mucho mejor”.
Se
restableció el equilibrio entre cuerpo, mente y alma; fue sanado.
Adquirimos
salud en el momento en que la mente tiene pensamientos saludables y el alma
esta moralmente limpia.
En un
estudio clínico, sufrían una enfermedad según el médico: ellos dejaban destilar en su cuerpo los pensamientos enfermizos
de la mente. Conserve en armonía y equilibrio los tres elementos básico su ser;
cuerpo, mente y alma, y recuerde que la buena salud surgirá cuando estos
elementos funcionan en armonía.
Escogemos
constantemente entre lo positivo y lo negativo.
Podemos escoger un método de vida que nos traiga felicidad, o podemos
elegir lo contrario. Todos los días al
levantarse tiene las posibilidades de elegir.
De un lado las actitudes positivas: entusiasmo amor, fe, esperanza; por
el otro, temor, odio, preocupación.
Estas actitudes se apoden de usted hasta producir resultados negativos:
perdida de energía, perdida de creatividad, perdida de entusiasmo finalmente
perdida de la salud.
Conocí a
una mujer cuyo padre falleció a los ochenta y siete en un accidente al cruzar
la carretera. Los médicos le dijeron a
la hija; “su padre tenía toda clase de enfermedades potenciales que habrían podido
progresar. Lo cierto es que se debería haber
muerto hace veinte años; pero usted nos dice que permanecía activo y enérgico,
es sorprendente.
La mujer
les dijo: “Mi padre tenía costumbre de decir todas las mañanas: “¡hoy va a
hacer un día esplendido!” Es obvio que
dentro de este hombre operaba una fuerza vital. Su fe, vitalidad, entusiasmo y amor a la vida
eran más poderosos que las fuerzas negativas de la enfermedad.
Mañana sitúese
frente a una ventana abierta, y diga en voz alta:
Gracias te doy
señor, porque estoy vivo. Gracias por mi
familia y mis amigos. Hoy va a hacer un
nuevo día.
Una vez después
de pronunciar un enérgico discurso de cuarenta y cinco minutos, un periodista
me preguntó: ¿Cuál es el secreto de su sorprendente energía? Y al final le
dije: Está en el libro de Isaías, capitulo cuarenta, versículo treinta y uno.
Mas los que
esperan en el Señor tendrán nuevas fuerzas;
se
remontarán como las águilas; caminaran y no se cansarán.
Esto
significa, desde luego, una actitud de fe en que será fortalecido, y conservado
sano por Dios mismo. Correrán y no se
cansaran, caminarán y no se fatigarán. El resultado de remontarse es poder
recorrer el duro y áspero sendero y seguir adelante.
Es
importante leer la biblia, en ella se encuentran normas de salud espiritual y
corporal. He aquí tres sencillos
compromisos de intención. Sígalos ellos cambiaran su vida.
1.
Leer
un capítulo de la biblia cada día 2. Resuélvalo
aprender de memoria un paisaje de la biblia cada semana. 3. Dar
gracias por la energía y la salud que poseo.
El Dr.
Reilly tenía la costumbre de dar gracias todas las mañanas por todos los órganos
de su cuerpo y pedirle a Dios que los bendijera a cada uno de ellos para que
funcionaran perfectamente. Toda su vida
el Dr. R. permaneció sano y lleno de vida, hasta que una tarde cuando tenía
noventa y cinco años de edad, mientras dormía, Dios se lo llevó.
Nuestra
salud corporal se determina en gran parte por lo que pensamos habitualmente, y
agregaba que hay que evitar todo comportamiento que contengan remordimiento o
culpa. Estos pueden sembrar en el alma
la semilla de la enfermedad que le causa daño a la mente, y con el tiempo también
al cuerpo.
Una señora
me escribió una vez diciéndome; “Cuando venga a la ciudad por favor vea a mi
marido” Su marido había perdido la vitalidad, y se quedaba sentado en una
silla, mirando al vacio.
Un médico
dijo que posiblemente el tuviera un cargo de conciencia, y que podría curarse
si lo expulsara. Le pregunté:” ¿Guarda usted
algo en su conciencia que no le ha contado a nadie?’ Yo soy un pastor. Poco a poco y una por una, empezó a contar
las cosas que este hombre había hecho. Y que bien sabía que eran malas. Yo hice
con las manos como si estuviera amontonado algo. Entonces me preguntó -¿Qué está haciendo usted?
Estoy
amontonando todas las cosas de su pasado que le pesan tanto en la conciencia. ¿
cómo se iba a sentir usted bien, con todo ese peso en la conciencia, en el alma?
Le dije
enseguida que le pidiera perdón a Dios.
Y le aseguré que si lo hacia se pondría otra vez bien. Hizo lo que le dije. Después se puso de pie, levantó la cabeza y
exclamó: “!Ah, que bien me siento ahora! ¡Gracias Dios mío!” Ese fue el regreso del comienzo de su buena
salud.
El poder
curativo de Dios está disponible para cualquier mal que usted sufra. El Dr. Paul T. dijo: La mayor parte de las
enfermedades no se presentan como rayo. Son
en virtud de un deficiente régimen alimenticio, exceso de trabajo, y los
conflictos morales que lentamente erosionan la vitalidad del paciente.
Uno de sus
métodos importantes de curación es la alegría, y así dice la biblia, que “el corazón
alegre es un excelente remedio”
Un
individuo de edad media a quien llamare Steve, había sufrido dos ataques
cardiacos pero vivía con el terror de que el tercero no lo resistiría. Le dije cuando se acueste; póngase la mano
sobre el corazón e imagine que es la mano curativa de Jesús. Este es un procedimiento poderoso, lo hizo y
el temido tercer ataque nunca llegó. Otro
remedio eficaz es la esperanza. Herbert H, dio un valioso consejo de salud y
esperanza:
Fije en la
mente qué es lo que quiere hacer y en seguida sin desviarse ira a su meta. Mantenga la atención en las cosas grandes que
desea hacer y cuando venga la oportunidad no la pierda. Conserve una recta actitud menta. Nos convertimos en aquello en que se ha
fijado nuestro pensamiento. Nunca piense
que está derrotado. Cambie los
pensamientos negativos por positivos.
Un médico tenía
un paciente de diecisiete años. Todos
los síntomas indican que es muy posible este joven fallezca antes de la
madrugada. Pero en realidad desde el
punto de vista médico, no debía morir.
Lo que pasaba es que no tenía voluntad de vivir. El necesitaba una transfusión de ideas sanas.
Y así contrarrestar la enfermedad. Con una biblia un granjero, se arrodilló a
la cabeza del enfermo, y durante largo tiempo estuvo leyendo pasajes de la fe,
el amor, la esperanza, y la misericordia de Jesús. El médico después dijo: a pasado la crisis la
transfusión ha tenido éxito.
Co lo cual
afirmamos que la fe sincera tiene un profundo valor curativo.
La clase y
la calidad de nuestros pensamientos, pueden dar como resultado una vida más
larga.
El
pensamiento más importante para la salud y la energía es el pensar en Dios.
Para tener
una salud excelente, es necesario dar en la raíz del asunto; el secreto está en
el poder de la mente, no lo busque en otro lado, ya que los pensamientos
tienden a materializarse, es simple, puede usted estar enfermo o no estarlo, si
su mente está mal entonces su cuerpo y alma también lo están. Reemplace sus
pensamientos negativos por positivos, siga estos consejos y vivirá mucho. Y diga
siempre al levantarse: ¡hoy va a hacer un día esplendido.